Una vez, tomando una cerveza con una pareja de amigos (Pilar y José), escuché una historia que me conmovió profundamente. Pilar , abrumada por la tristeza, me dijo que iban a tener que entregar en adopción a Max (su perrito de 6 años).
Ella me dijo que todo comenzó porque su departamento paraba muy sucio, apestaba y eso se volvió un problema que ellos nunca hubieran imaginado.
Al principio, limpiaban todo.
Pero, a medida que pasaba el tiempo, uno dejó de hacerlo, y el otro no lo hacía porque estaba cansado, a veces no había tiempo ni para pasearlo… Ellos comenzaron a discutir por tanta orina y caca esparcido por todo el apartamento, tuvieron que cambiar la cocina y el refrigerador porque estaban muy corroídos por tanto pis de Max.
En su cama, ellos ya habían desistido de sacar el olor…
José dijo que el olor era tan fuerte que se podía sentir desde afuera del apartamento, en el pasillo. ¡Y descubrí por qué hacía tanto tiempo, que no me invitaban a visitarlos! Los dos admitieron que estaban muy avergonzados, “¡se sentían avergonzados cuando la gente venía a visitarlos y pude ver que evitaban sentarse en el sofá, porque estaban asqueados, dado que olía muy mal, no importa cuánto limpiaran.
Los dos dijeron que buscaron muchos consejos en YouTube e intentaron todo y nada salió bien.
Intentaron preguntar en los comentarios de los videos, pero las respuestas siempre fueron muy vagas, cuando fueron respondidas. Hasta que se convencieron de que no había solución y comenzaron a encerrar a Max constantemente en el balcón.
¿Resultado?
¿Quién es la parte Racional de esa Relación… Humanos o Perros?
¡La RESPONSABILIDAD de entender tu perro y enseñarlo de la forma correcta ES TUYA!
¿Porqué esperar que las situaciones se vuelvan peligrosas?
La mejor estrategia, es no dejar que este escenario se materialice. ¡Y cuanto antes mejor!
En fin… No dejé que Max fuera dado en adopción.
Convencí a Pilar y José de que su situación tenía una solución.
En los meses que siguieron, les enseñé cómo tratar a Max.
Lo aplicaron y la experiencia sirvió para volver a conectar a los 3, como familia.
Hoy en día, su hija Julia ya tiene 2 años y juega libremente en el departamento sin preocuparse por Max todo el día.
Primero, porque el ambiente está limpio, ya que Max hace pis y caca sólo en su baño.
Segundo, ya que Max puede moverse libremente por la casa, él y Julia juegan todo el tiempo, ¡y son inseparables!
Esta socialización también sirvió para hacer que Max fuera más dócil con todos.
La Guía del Perro Educado no sólo te enseñará cómo entrenar a tu perro para orinar y defecar en el lugar correcto.
¡Te abrirá los ojos al mundo del comportamiento canino que no sabías que existía!
¡Eso mejorará enormemente tu relación con tu mascota!
La Guía del Perro Educado es un método de entrenamiento que desarrollé para enseñarle a tu perro que “determinado lugar” es el lugar correcto para orinar y defecar.
En otras palabras, le dirá a tú hijo de 4 patas dónde está su baño en un lenguaje que él entienda.
La ciencia detrás de mi sistema educativo es simple.
Los perros son mamíferos, lo que significa que la química en sus cuerpos y cerebros funcionan de la misma manera que en los nuestros (humanos).
Si sucede algo emocionante o estresante, se libera adrenalina o cortisol. Son las hormonas que nos dejan prontos para la acción.
Por otro lado, cuando sucede algo bueno, nuestro cuerpo libera dopamina, que es la hormona asociada con la sensación de bienestar, de placer, de “misión cumplida”.
Vale la pena decir que la dopamina es adictiva, es por eso que hace que nuestros perros se sientan bien, rápidamente, convirtiéndose en hábito (esto es saludable, ya que es producido naturalmente por el cuerpo).
¡Aquí está el gran movimiento!
¡Nuestros pequeños perros adoran recibir nuestra atención, nuestro afecto, ya que éstos son excelentes recompensas!
¡Y cruzarán los océanos para recibirlos!
Por otro lado, imagina que un entrenador que usa métodos antiguos…
Tira del collar o sacude al perro cada vez que hace algo mal como medida correctiva.
Esto libera adrenalina y cortisol e induce sentimientos de ansiedad, lo que resulta en un perro asustado y confundido.
Es por eso, que soy fanático del adiestramiento con actitudes positivas. No utilizo, ni aconsejo el uso de castigos o agresiones en el entrenamiento de perros.
Mi nombre es Juan Cruz,
Cuando era niño las Mascotas de mi familia eran mis mejores amigos, me ayudaron a superar el bullying que sufría en la escuela y hasta en mi familia.
Ellos eran mis amigos, principalmente los perros, no juzgaban mi apariencia o mi comportamiento, sabían cuando yo estaba mal y me consentían.
Estoy eternamente agradecido a ellos y por esa razón decidí dedicar mi vida a ayudar la mas grande cantidad de Mascotas posibles a tener una vida feliz y sana.
Por eso me convertí en un Médico Veterinario, formado en 2013 con un Postgrado en Clínica de Pequeños animales también por la UFBA de Salvador.
En la pandemia vi que muchas mascotas estaban teniendo muchos problemas comportamentales por la confinación de todo el día con sus dueños, muchos perros y gatos fueron abandonados en las calles por eso y tenia de hacer algo para cambiar esto, y así nació la Mascota Educada.